¿Alguna vez te has sentido como si no merecieras cosas buenas de la vida? O tal vez te has sentido que eres menos, poca cosa, que no vales, o hasta que eres invisible. ¿Te ha pasado o has sentido algo así?

No te preocupes, no estás solo. Todos hemos experimentado algo así en algún momento de nuestras vidas. El problema de esto es que esta experiencia de baja autoestima puede llevar consecuencias negativas para una persona, desde depresión, abuso de substancias, tolerancia del abuso de otros, no hacer nada por llegar a su máximo potencial, entre muchas otras cosas.
Una persona con baja autoestima generalmente no tiene mucha autoconfianza, y no confía en sí misma ni en la vida. Tiende a ser pesimista, negativo, problemático y tiende a depender de otras personas por su felicidad.

En el mundo del oeste la autoestima está basada en el éxito material; se ha hecho una falsa imagen de ser exitoso o triunfador a personas que tienen mucho dinero, deportistas, cantantes, actores. En el Oeste una persona puede salirse con la suya al ser una persona negativa, siempre y cuando sea exitoso. Mientras que en el oriente se basa en la valía de una persona, que la persona sea amorosa con su familia y las demás personas de su comunidad, en su honestidad, en su calidez humana.

En cualquiera de los dos puntos de vista, el detalle es que la valía está basada, nuevamente, en agentes externos, ya sea el éxito material, o el amor de otras personas. Ahora, no estamos diciendo que esas cosas no sean importantes, pero está faltando el aspecto más importante: el autoamor.

Tu autoestima es un resultado directo de tu auto amor y autoimagen. Si te amas y te tienes en una autoimagen positiva, tu autoestima no va a tener ningún problema. Por ejemplo, si fracasas en un negocio lo ves como algo que sucede en tu vida, no lo personalizas haciéndote tú el fracasado. Si una relación se termina o tu pareja te deja, no lo sufres porque sabes y sientes que tú te amas aun sin esa persona en tu vida.

Suena algo idóneo, ¿no? Sin embargo ¡es totalmente posible! Y la manera de lograr esto es quitando nuestra atención del mundo externo y enfocándola en la cosa más importante que hay en nuestras vidas: nosotros mismos. Este acto de mirar dentro de ti se le llama desarrollo espiritual.

El desarrollo espiritual es fundamental a una vida feliz, de alta autoestima, y de éxito interno y externo. Es dejar de buscar afuera lo que solamente podemos encontrar dentro de nosotros, y esto es el Amor. Buscar primero el reino del cielo dentro de nosotros mismos es el comienzo de un viaje maravilloso al descubrimiento de quién eres realmente. Es por fin saciar esa añoranza, esa nostalgia, por un lugar, por un amor que sabes que está en algún lugar, pero nunca has encontrado. Es conectarte a la Esencia de la vida y experimentar el propósito del por qué estás en esta vida. Es conocerte en la maravilla de la creación que eres y experimentar un amor infinitamente profundo, incondicional, lleno de Luz, paz, aceptación, belleza, magnificencia, gratitud, y poder.

¿Tú crees que una persona que experimenta esas cosas experimentaría una baja autoestima? ¡Al contrario! Al estar conectado en esta experiencia celebras la vida, celebras TU vida, y celebras la perfección de quién eres. Por lo tanto, la autoestima está directamente conectada a la espiritualidad porque el amor que te permites sentir por ti mismo es igual al amor que te permites sentir de la Esencia de vida. Y entre más busques y trabajes en abrirte a ese amor, no puedes evitar ser feliz y amarte.

Si estás listo para crear una autoestima inquebrantable y disfrutar de la maravilla de la creación que eres, te invito a conocer más acerca de tu espiritualidad en el Curso Tu Despertar Espiritual, este curso es una aportación que hace la Escuela de Esencialidad a la comunidad online a nivel mundial y es totalmente gratuito, busca el banner en esta página y entérate.

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